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Sobre Marguerite Porete, quemada en la hoguera en la plaza de París el 1 de junio 1310

                      


Llena de fuego


Nacida en Hainaut donde los ríos son suaves

y las corrientes transportan a los peces

hasta los remansos

donde los campesinos descansan su miseria


Habló

Escribió en un libro

su palabra


El libro estaba sembrado de errores

era un libro pestiferum

era un espejo


Plaza del Ayuntamiento,

ombligo de París


        El amor la quemaba

                la escritura divina la había atravesado


La hoguera se levanta en el centro de la plaza allí donde la crónica cuenta que quedaron el cadáver calcinado y las cenizas del  libro


                      “Giróvagas”

son las que deambulan por los caminos

         las errantes


¿A qué biblioteca fantástica se encaminaron sus pasos?


La vereda que va de Hainaut a Cambrai no lleva a la biblioteca donde aprendí a escribir, a sus miniaturistas y copistas, a la tinta el pergamino el polvo la humedad. Lejos del verdor del bosque lleva la vereda a Cambrai. Lejos de Agustín y de Dionisio. A un sitio sin visiones ni transformaciones de amor.


¿Quién me dará consuelo en tierras extrañas? 


Mi cuerpo es pequeño

arderá fácilmente


Mi cuerpo es un pequeño universo

unido al macrocosmos

por dos hilos finos que salen de mis pechos


Mi cuerpo se alimentó de leche y papilla

y ahora sobrevive con pan


               Camino por el laberinto y al final están Cambrai


                          la cárcel


                                  los inquisidores


                         el ombligo de París



La que indaga

la criatura simple

la que se pregunta por el camino

por el país de la libertad


mancha sus dedos cuando transcribe los fragmentos

calígrafa

herética

trabaja en su propio libro


lejoscerca


traza la ruta 

          espiral ascendente

hasta la plaza


donde arderá viva                


donde otros peregrinos buscarán


al paso de los siglos


su minúsculo corazón incendiado.


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